Primero Dios, con Gerardo Farías

Salmo 43 - Esperan en Dios

Gerardo

El salmo de hoy es muy breve; pero se cree que en realidad es la continuación del salmo de ayer. Es la misma temática, por lo tanto debe er el mismo autor - uno de los hijos de Coré. En el último versículo, el salmista le vuelve a hablar a su alama - a su corazón, y le pregunta ¿Por qué te abates alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? El hecho de que el salmista haga esta pregunta, es porque está experimentando algo que es muy incómodo para él. Estos sentimiento de abatimiento, llegan a su mente, y lo perturban. A nadie le gusta estar desanimado. A nadie le gusta estar abatido, y con el ánimo por el piso. Y como parece que estoos sentimientos son incontrolables; llegan sin ser invitados, y causan estragos; pues entonces el salmista, para remediarlo, habla con su corazón, y lo invita a confiar en el Señor, y a esperar en Él. El salmista decide alabar al Señor. Creo que la alabanza es también una excelente terapia para el desánimo. En vez de centrarnos en nuestro dolor y sufrimiento, decido concentrarme en la bondad de Dios, en sus misericordias, y en su poder. El anhelo del salmista es ser liberado de sus opresores y burladores, y poder estar en la presencia de Dios; ya que Dios es la fuente de su alegría. Busquémos alegrarnos en el Señor. Dejemos que Dios sea la fuente de toda consolación y paz. Que el Señor te bendiga.