Primero Dios, con Gerardo Farías
Primero Dios, con Gerardo Farías
HECHOS 2 - LOS CREYENTES RECIBEN EL ESPÍRITU SANTO
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En Hechos 2 encontramos uno de los momentos decisivos de la historia de la iglesia. Los discípulos estaban reunidos, perseverando juntos, cuando de repente fueron llenos del Espíritu Santo. Aquellos hombres que pocas semanas antes habían huido por miedo, ahora salieron a proclamar públicamente que Jesús había resucitado. Pedro, que había negado conocer a Cristo, predicó con tal poder que cerca de tres mil personas respondieron al llamado y fueron bautizados. El Pentecostés nos recuerda que la misión de la iglesia nunca podría cumplirse solamente con capacidad humana. Los discípulos conocían a Jesús, habían escuchado sus enseñanzas y habían presenciado su resurrección. Sin embargo, Jesús les había dicho que esperaran hasta recibir poder de lo alto. Conocimiento sin poder espiritual no era suficiente. Nosotros enfrentamos exactamente la misma realidad. Podemos tener buenos programas, conocimiento bíblico, tecnología, iglesias organizadas y excelentes estrategias; pero nada de eso puede sustituir la presencia y el poder del Espíritu Santo. La obra de transformar corazones pertenece a Dios. Pero antes del derramamiento hubo oración, unidad, arrepentimiento y una profunda dependencia de Dios. El Pentecostés no fue simplemente una experiencia emocional; fue el resultado de una comunidad preparada para ser usada por el Señor. Por eso nuestra oración hoy debería ser la misma: “Señor, haz en nosotros lo que hiciste en ellos”. Necesitamos que el Espíritu Santo quebrante nuestro orgullo, transforme nuestro carácter, nos dé valentía para testificar y coloque nuevamente la misión en el centro de nuestra vida. La iglesia no necesita simplemente más actividad. Necesita más poder espiritual. Y ese poder sigue estando disponible para aquellos que estén dispuestos a rendirse completamente a Dios. “Todos fueron llenos del Espíritu Santo” (Hechos 2:4). Que esa pueda ser también nuestra experiencia. Que el Señor te bendiga.